rosa

Hoy el sol cae suave y salpicado, esquivando la enorme nube gris que ha decidido cubrir la ciudad desde su centro.

Por los lados nos ha dejado libre el cielo y es así como puedo verlos todos: rosado, naranja y amarillo. Este cielo se vuelve oro y bronce cada día, y desde aquí arriba lo saboreo sin prisa, entre el asombro y el agradecimiento.

Paseo descalza y desnuda adueñándome de mis cuerpos y mis tiempos.
Y hoy mis ritmos son como este día domingo: el paso tranquilo y  ligero, las manos creadoras, mis alas despacitas.

Viajo la casa entera de este a oeste sólo para poder sentir los cambios bajo los pies: templado, rugoso, tierra, fresco, negro, duro, caliente… Si me sostiene la tierra,  me sostiene el mundo. Y yo me dejaría engullir plácidamente bajo este calor.

El día entero acompañándome de tareas sencillas y antiguas. Cuido los rincones de mi casa, los aseo, acaricio y perfumo. Cocino los alimentos que me darán vida y placer. Dibujo y escribo buscando ligereza y transformación.

descanso
y duermo
y me hago el amor
y descanso
y sueño inventos
y despierto
y descanso
y vuelvo a las tareas

Y lavo mis ropas como las abuelas bajo el sol que aún quema. Otra vez me envuelve el olor a infancia y me dejo mojar sin remilgos por el agua que se escapa por todas partes.

Un día más creyéndome la prota de cualquier peli de Bigas Luna. Hoy no tengo sandía… mierda, hubiera sido perfecto.

Hay nectarinas pero mejor no. Si me como una sola nectarina en plena puesta de sol estaré perdida. Mmm y ahora que lo pienso….qué sabia es la naturaleza! en otoño ya no crían las nectarinas. Descansar será más fácil.

Un domingo suave. Cae la noche y se decidió a llover… potser que aparqui una estona la vida dels sentits i treballi un xic per guanyar-me les garrofes.

Apa, fins demà.

juliol 21, 2010
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