Viento II


No hay piedad
para las hijas de la vida
en las lunas de viento.

Corretean las almas
enredadas por las esquinas
y todo se confunde

los miedos se disfrazan de deseos
y los deseos se acobardan y se esconden.

Pocas palabras.
Y mudas, y secas y opacas.
.
La batalla, movimiento primitivo,
es apenas perceptible.

Pero se enredan las almas
entre las sábanas
y todo se confunde:
sueño, suspiro y verbo.

Y cierto anhelo
y dos fantasmas
con mirada de carbón.

Pocas palabras.
Y a medias, y esquivas.
.
No hubo piedad
para las hijas de la vida
en las lunas de viento

Pero también ellos cesan
– los vientos –
como mengua la luna.

Y aprenden los dedos
a florecer de nuevo
y aprenden las flores
a deshacer los nudos
de las almas enredadas.

Emprenden las manos
su tarea antigua,
desarman los líos
devuelven la calma a las almas
y la luz a los nidos.
.

març 14, 2012
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