Cruzando el umbral

Ya crucé el umbral. 
O por lo menos uno de ellos. 

Al otro lado silba el viento  
y el cielo es una enorme extensión 
de azules imposibles. 

Nunca pensé que sería tan sencillo. 
Estoy en casa. 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.