Coworkers ¿clientas o socias?
Gestionar un Coworking sin mesas

Coworkers ¿clientas o socias?

Mi centro no ha sido un coworking desde siempre.

Digamos que se está conviertiendo en uno. O más exactamente, lo estamos convirtiendo en uno entre tod@s. Y en este camino, vamos aprendiendo a ordenar el sistema, a cambiar la mentalidad cuando hace falta, a usar nuevos términos y a clarificar procesos.

¡Y no sabes cómo me ayuda escribir sobre ello!

¿Coworker = clienta?

Hoy, siguiendo el hilo del post del mes pasado,  quiero seguir hablando de palabras y relaciones. En él te planteaba algo que hoy quiero recordarte en forma de pregunta. Como coworker ¿te consideras clienta del espacio? Porque en realidad… usas un servicio a cambio de pagar por él, ¿cierto?

En mi sentir y entender, en parte es así. Pero es como que no me encaja del todo. No me basta para dar cabida a la complejidad de lo que pasa en mi centro (y por eso lo escribo, para entenderme mejor, a mí y al mundo).

Y es que poco a poco me voy dando cuenta de que mi espacio es una especie híbrida, con un funcionamiento peculiar. Y que yo me siento muy cómoda con el concepto de coworking, aunque algunos de nuestros procesos internos son distintos a los de los coworkings “de mesas”.

Por ejemplo: una de las funciones que me he autoasignado como gestora es currarme la comunicación y márketing del centro. Y no hablo solamente de la comunicación en plan “¿buscas una sala para tus clases y talleres?” sino también esta otra “Esta semana no te pierdas la matinal de Yoga con Xavi y el taller de Anatomía con Karina”

¿Coworker = socia?

Entonces… cuidao, cuidao.
Porque si la gestora de tu centro tal y como yo hago, se involucra en el proceso de conseguirte clientes, ¿eso en qué os convierte? En una especie de… ¿socias?

Seguramente dependerá de varias cosas. Entre otras, de cómo haya diseñado ella su modelo de negocio y por lo tanto, cómo sean los acuerdos contigo. Porque habrá que definir detalles del tipo: ¿váis a precio fijo, váis a tanto por ciento, asumís juntas el riesgo de programación…?

Si te apetece, otro día hablaremos de qué distintos tratos podemos tener y las ventajas e inconvenientes de cada uno. Puede molar bastante.


Coral, eres muy mala persona.

Llegadas a este punto… ahora qué: ¿clientas o socias?
Muhuhuhuuuuhihi. Ja l’hem liat.
Tú queriendo respuestas y yo sólo planteando preguntas. Endevé…

Como ya vas viendo, no escribo para dar respuestas, sino para hacer (hacernos) preguntas que nos ayuden a crear lo que aún no existe.

Más allá de intentar encontrar una palabra que cuadre al 100%, a mí me ayuda tener las diversas posibilidades encima de la mesa. Así puedo ir viendo cómo se me pone cada una de ellas, ver qué encaja y qué no encaja. Y seguir avanzando.

Y a tí ¿qué te cuadra más, clienta o socia?
¿Cuál crees que define mejor la relación económica entre centro y colaboradoras?
¿Qué te cuadra o descuadra de cada una de ellas?
¿Usas alguna otra palabra con la que te sientas cómoda?

Me encantará leerte en los comentarios 🙂
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